Introducción

Nos gusta hablar de las cosas buenas y más todavía de las malas. Además nos encantan las casualidades. Quizá esos sean los principales motivos para que las leyes de Murphy estén tan extendidas en España en cualquier disciplina y generación (al menos de 60 para abajo).

Nosotros, que también somos españoles, no íbamos a ser menos así que en los dos meses de viaje en bicicleta con nuestra border collie Chloé se nos han ocurrido unos cuantos. Compartimos con vosotros los primeros quince.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las Leyes de Murphy en el cicloturismo

  1. “Si tienes ganas de mear y decides mear en un lugar donde puede pasar un coche o una persona, seguro que pasará”
  2. “Si se te puede romper algo de la bici, se te romperá en el lugar más peligroso como cruzando un puente de más de un kilómetro sin arcén”
  3. “Si las marchas deciden no cambiar, será en una cuesta, una curva, una intersección y habrá más de tres coches detrás de ti, aunque hace un momento no hubiera ninguno”
  4. “Si necesitas preguntar algo a alguien, pasarás por un lugar donde habrá muchísima gente, pero en el momento de decidirte no habrá nadie o quien haya no entenderá tu pregunta o simplemente no querrá responderte”
  5. “Si necesitas mapas, electricidad, información o consejo de una oficina de turismo, llegarás a la hora de descanso, estará cerrada o solo tendrá información de su comarca o provincia que casualmente acabará a pocos kilómetros de allí”
  6. “Cuando necesites algo imprescindible como agua o mechero para encender el camping-gas, no habrá lugares habitados, y si los hubiera no habrá ni bares ni tiendas, y si los hubiese, estarán cerrados”
  7. “Si necesitas reparar la bicicleta urgentemente, estarás en medio de la nada. Cuando estés cerca de un taller la bicicleta funcionará perfectamente”
  8. “Si quieres coger un atajo, no podrás porque por ejemplo el puente que había ya no existe, el barco que pasaba a la otra orilla no funciona o el transbordador está tres años en el taller. En cambio, si decides seguir la ruta oficial dando un rodeo de 15 km, te darás cuenta de que pudiste haber cogido un atajo”
  9. “Si tienes un hotel reservado o alguien te está esperando para alojarte, algo sucederá que te retrasará, como una huelga nacional de ferries o una puerta demasiado estrecha”
  10. “Cuánto más lujoso sea el hotel que tengas reservado, más grande y sucio será el charco que pises antes de llegar”
  11. “No vale con que un camping esté abierto, tendrás que llegar a la hora en la que la recepción esté abierta, asegurarte de que esté permitido acampar y que las duchas estén operativas y con agua caliente. Muchos campings solo tienen servicio para caravanas y bungalows”
  12. “Que en una calle haya 7 campings, no significa que alguno de ellos esté abierto fuera de la temporada de verano”
  13. “Que pongas una cubierta de 5 mm de grosor además de una cinta protectora (antipinchazos), no significa que al día siguiente no vayas a pinchar”
  14. “Si quieres mear y tienes posibilidad de hacerlo, no lo dejes para después. No habrá un después”
  15. “Si tienes oportunidad de ducharte, dúchate, quizás no te puedas duchar en la próxima semana, privándote de uno de los mayores placeres del viaje”

 

¿Cuál se te ocurre a ti?

A ti, viajero o viajera, seguro que leyendo esta primera selección de leyes de Murphy se te ha venido a la mente alguna relacionada con tus experiencias. Nos encantaría que la compartieses con nosotros a través de los comentarios. ¡Gracias!

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