Una de las mayores excentricidades de los japoneses es su trato de las mascotas.

Japón es un país cuanto menos curioso. Kawai” (o adorable) es la palabra con la que se me identifica este país de las maravillas.

Para mí Japón es un país de gatos. No sé por qué. Me encanta Murakami y muchos de los personajes, principales y secundarios, de sus libros son gatos. Otro clásico japonés, Natsume Sōseki, ha dedicado todo un libro “Soy un gato” a los felinos.

Nunca he estado en Japón, es uno de esos musts, viajes obligatorios al menos una vez en la vida. Y como ahora no es posible, me conformo con vídeos y documentales. Fue así como me enteré de la importancia de las mascotas en las vidas de los japoneses. Si quieres ver el vídeo sobre Japón que me inspiró a escribir este artículo, lo comparto aquí, pero aviso que solo es para los rusoparlantes o personas amantes de las imágenes bonitas.

Después de ver ese minidocumental, me inspiré para seguir investigando y escribir un artículo sobre los japoneses y sus excentricidades con las mascotas. Espero que lo disfrutes como yo disfruté investigando y escribiéndolo.

perro mascota japonés akita

Japón petfriendly

Los gatos son más populares que los perros en Japón, quizás porque requieren menos tiempo que dedicarles. En 2017 el número de canes en los hogares japoneses ascendía a 8,92 millones en comparación con un total de 9,53 millones de gatos según los datos de la Asociación Japonesa de Comida para Mascotas.

El vertiginoso ritmo de trabajo que llevan los japoneses, el pequeño tamaño de sus hogares en las ciudades, las personas que viven solas y las que deciden no procrear nunca, han contribuido al crecimiento del número de mascotas. Más gatos que perros.

Los japoneses reconocen no dedicar suficiente tiempo a los paseos con sus perros según la encuesta anual sobre gatos y perros domésticos de la Asociación Japonesa de Comida para Mascotas. Y también dicen que prefieren a los perros pequeños, que pesen entre cinco kilos y menos, porque los grandes requieren más dedicación y tiempo de paseo, así como actividad física.

Japón es uno de los países con menos índice de natalidad y la población más longeva del mundo, por lo que las personas optan por tener mascotas.

No es extraño ver a parejas de jóvenes paseando por las calles de una ciudad con un carricoche en el que llevan a sus perros y no a los niños.

Gato japonés

Las glamurosas mascotas de los japoneses

En total la cifra de mascotas en el país nipón de 21,5 millones supera el número de jóvenes menores de 15 años, que tan solo asciende a 16,9 millones. Los japoneses no dudan en gastar sus ahorros en sus animales domésticos, ya sea en los servicios de veterinaria, moda, peluquería, comida o accesorios. Una sesión de peluquería con lavado y corte puede llegar a alcanzar 150 dólares.

En 2016 el sector de animales domésticos movió unos 1.738 millones de dólares.

Los grandes diseñadores como Gucci y Dior han diseñado ropa y accesorios para mascotas. Podemos encontrar de todo en sus escaparates y catálogos: collares, correas, bolsas, cestas y otros complementos de lujo.

Las mascotas de los nipones están hiperhumanizadas.

Los japoneses son muy civilizados en cuanto al reciclaje se refiere. Hay días específicos para deshacerse de los residuos: los restos orgánicos todos los días; el papel, los martes; el plástico, los miércoles. Y lo llevan incluso más al extremo: también utilizan los pañales orgánicos para sus mascotas, alimentación orgánica, sesiones de spa y relajación o incluso masajes de todos los tipos.

Los hoteles para mascotas en Japón es una realidad que se da por hecho. En las ciudades grandes es un servicio más. Por ejemplo alojar a nuestra mascota en el hotel de mascotas del centro comercial Green Dog nos costará de 100 a 176 dólares según el tipo y la calidad de la habitación.

Otro punto importante y muy beneficioso económicamente son los seguros de mascotas. La mayoría de los japoneses tiene uno.

Perro volador

¿Viajar a Japón con mascota? Sí, es posible

En primer lugar debemos saber que los perros y gatos exportados (como se les llama si cruzan la frontera de España y un país que no pertenece a la UE) deberán someterse a cuarentena de una duración máxima de 12 horas en caso de cumplir los siguientes criterios:

  • Microchip
  • Vacunación contra la rabia
  • Pruebas serológicas de anticuerpos neutralizantes del virus de la rabia. El título de anticuerpos debe ser igual o superior a 0,5 Ul/ml y será válido tan SOLO DOS AÑOS después del momento de la realización de la prueba.
  • Aviso. Se deberá remitir un aviso de llegada a la estación de cuarentena animal en Japón al menos 40 días antes de la llegada. Esta notificación tiene nombre de “Aviso de inspección de perros para la importación” para perros y “Aviso de importación de animales de conformidad con la Ley de Prevención de la Rabia” para gatos.
  • Recibo y autorización de inspección de animales importados. La estación de cuarentena animal remitirá al importador la autorización y el recibo correspondiente para producir la importación.
  • Inspección veterinaria. Se le realizará una inspección clínica al animal 10 días antes del viaje.
  • Certificado de salud. Los resultados de la inspección clínica se plasmarán en un certificado de salud emitido por un veterinario estatal del país exportador (encuentra todos los centros estatales competentes de España en este enlace).
  • Vacunas contra el moquillo y la hepatitis contagiosa, así como la vacuna trivalente (esta última para perros y gatos).
  • Desparasitación externa e interna.
  • Contenedores para el transporte certificados por la Asociación Internacional de Transporte Aéreo.
  • El importador (la persona viajera) se hará cargo de todos los gastos de la exportación de su mascota a Japón.

El período máximo de cuarentena será de 180 días en caso de que no se cumplan los criterios anteriores.

Japonés con gatos

¿Una escapada con tu mascota en cabina de avión? Japan Airlines dice que sí

Japan Airlines ha lanzado un nuevo servicio de tour dogfriendly “Wan Wan Jet”. Se trata de un tour turístico de Tokio a Okinawa de cuatro días de duración con alojamiento incluido. El precio del tour asciende a 1.300 dólares.

Los animales deberán permanecer en el transportín debajo del asiento de sus propietarios. Y el vuelo dura dos horas y cuenta con veterinarios para atender a los animales en caso de que se produzca alguna situación de crisis.

La compañía decidió lanzar esta oferta, dando una respuesta práctica a las quejas de los propietarios de mascotas que no podían llevarse de viaje a sus animales. Tras su lanzamiento, en cuestión de tan solo una hora, los billetes se agotaron y el vuelo contó con 60 personas y 30 perros.

Cafetería petfriendly japonesa

Cafeterias «petto-kafe»

En Tokio son muy populares establecimientos donde la gente puede acariciar a todo tipo de animales: desde los más típicos gatos y perros, erizos, suricatos, cerdos, búhos, hurones o incluso nutrias.

Estos cafés surgieron hace una decena de años como una solución a la falta de animales en la fauna urbana de la ciudad. La entrada a esas cafeterías cuesta unos 1000 yenes, lo que equivale a poco más de 8 euros, sin incluir comidas ni bebidas.

La cafetería más popular y famosa de Tokio se llama “Calico Bar” y cuenta con 53 gatos.

Otra cafetería muy curiosa ofrece posibilidad de acariciar minicerdos vietnamitas. En este caso el entretenimiento de tan solo 30 minutos cuesta 6.50 euros. Los encargados de la cafetería animan a los japoneses a hacerse con cerdos como mascotas. Se pueden comprar allí mismo por 2.500 euros.

Gato japonés sakura

Pet Loss Cafe, cafetería para velar a los animales fallecidos

Aunque sea un asunto contradictorio, muchos japoneses consideran a los animales seres sintientes y por tanto que tras su muerte se van al paraíso, para después reencarnarse, y hay que velarlos. Por eso, por primera vez en el país nipón, se creó el Pet Loss Cafe.

Es un lugar donde aquellas personas que hayan perdido a su animal pueden ir a tomarse algo y compartir su sufrimiento y dolor con otras personas que estén pasando por una situación similar. En sus inicios el lugar era un establecimiento de venta de artículos funerarios para mascotas. Pero viendo que muchos de sus clientes necesitaban apoyo y consuelo ante la pérdida de un animal querido, el jefe del establecimiento creó ese lugar de encuentro y consuelo.

Para muchas personas, en Japón y también en el resto del mundo, las mascotas llegan a ser mucho más que simples animales que nos acompañan en nuestro día a día. Por tanto su pérdida se sufre igual que la pérdida de un ser humano querido. La tristeza y el dolor es el mismo.

En el templo Gyoranji de la Prefectura de Akita, incluso es posible que tus cenizas sean enterradas junto con las de tu mascota, algo que lleva practicándose desde hace cincuenta años.

El budismo no contempla en sus doctrinas la reencarnación animal, sin embargo, el gran número de las peticiones recientes de los humanos de enterrar las cenizas de sus mascotas, han hecho que se esté replanteando esa doctrina y se esté modernizando para adaptarse a los cambios sociales de este siglo.

Búho mascota Japón

Nueva legislación de bienestar animal

Los animalistas japoneses se oponen al uso comercial de animales salvajes como entretenimiento para los humanos estresados, declarando que los animales también sufren estrés y se trata de un uso totalmente antinatural de los mismos. Así crearon una campaña de recogida de firmas para eliminar las cafeterías con búhos. De hecho, según las afirmaciones de los animalistas la vida de muchos de los animales que se utilizan en este tipo de cafeterías es muy breve.

Actualmente las penas por maltrato animal en Japón alcanzan los 5 años de prisión y una multa de hasta 5 millones de yenes, lo que equivale a 41 mil euros.

Este año los animalistas presentaron un borrador para modificar las leyes en materia de maltrato animal y duplicar las multas y el tiempo de prisión. Además de obligar a los propietarios de implantar el microchip en los perros y gatos, lo cual no es obligatorio hoy en día.

Amor de perros japonés

¿Conclusiones?

Nos parezcan excéntricos o no, los japoneses aman a los animales.

Sea un amor puro y adecuado o un uso completamente utilitario de los animales es cuestionable por nuestra cultura occidental.

Lo que sí sabemos a ciencia cierta es que los casos de maltrato y de abandono animal son mínimos en el país del sol naciente y eso es lo que debe importar a la hora de juzgar un comportamiento que podría resultar polémico.

¿Te ha gustado este artículo? ¿Qué es lo que más te ha sorprendido? ¿Conoces alguna excentricidad más de los japoneses? ¡Cuéntanosla en los comentarios y comparte!

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